martafandres.com » fotografía artística

AGRA I: Llegada a Delhi, Taj Mahal al amanecer y Fuerte de Agra

Desde el aeropuerto de Trivandrum, al sur de Kerala, salió nuestro avión hacia Delhi. Siempre recordaré el momento en que comenzó el descenso para aterrizar y a través de la ventanilla podíamos ver, o mejor dicho, no ver lo que la neblina impedía distinguir de la ciudad. La capital de India estaba totalmente cubierta de una bruma provocada por la gran contaminación. Parecía que estaba anocheciendo y era primera hora de la tarde, cuando la luz del sol debía brillar en su máximo esplendor.

Fuimos directamente al hotel, allí nos quedamos una noche para descansar ya que al día siguiente, después de comer, nos esperaba un viaje de 4 horas en coche hacia Agra. Estas fotos las hice desde la habitación de nuestro hotel en Delhi. Así amanecimos, con muy pocas ganas de visitar nada en la capital y con ganas de irnos para no ahogarnos con la polución.PINPINPINDe camino al restaurante paramos un momento en uno de los monumentos más significativos de Delhi, la Puerta de la India. Hecha para conmemorar a los soldados indios que murieron en la Primera Guerra Mundial y las Guerras Afganas de 1919. Se acabó de construir en 1931. Los nombres de los soldados que murieron están inscritos en las paredes del arco. Y desde 1971 hay una llama encendida perpetuamente en honor a los soldados desconocidos que murieron en los enfrentamientos entre India y Pakistán, conocida como “la llama del guerrero inmortal”. En la foto parece que no hubiera polución en el ambiente, pero os aseguro que a unos 300 metros más atrás no se veía absolutamente nada.PINEl ambiente era denso y costaba respirar, así que antes de encontrarnos para comer con Sylvia (la fundadora de la ONG Sunsita), fuimos a comprarnos unas mascarillas. Me sorprendía mucho como la gente no se inmutaba ante tanta contaminación, nadie se protegía, ni siquiera los niños. Además, la época en la que fuimos coincidió con la festividad hindú de Diwali, miles de petardos hacen que empeoren los niveles de polución durante unos cuantos días haciendo que sea la capital más contaminada del planeta y superando con creces los niveles tóxicos por encima de lo aconsejable. Según la OMS, las concentraciones de más de 200 partículas resultan dañinas para la salud humana, mientras que a partir de 300 se considera tóxico. Pues bien, en Delhi superaba las 900….PINPINPINDespués de comer emprendimos nuestro viaje en coche hacia Agra, con la esperanza de que allí la contaminación mermara un poco. Al llegar dejamos el equipaje en el hotel y fuimos directos a ver la puesta de sol desde la orilla del río Yamuna con vistas hacia el Taj Mahal. La neblina seguía estando en esa ciudad, superando unos niveles de 400 partículas. Era un viaje emocionante, los días libres que le dieron a Alberto estaban cundiendo mucho, siempre intentamos aprovechar para conocer sitios nuevos y viviendo en India esta visita no podía faltar.PINPINEntramos por unos jardines que te conducían hasta las magníficas vistas. Lo malo fue que el día estaba nublado y que la contaminación allí seguía siendo altísima, cosa que no ayudaba a que se viera el Taj Mahal iluminado como me hubiera gustado. Fue una puesta de sol sin vida, totalmente blanquecina y sin color.PINPINPINPINAún y así el Taj Mahal se veía impresionante, Blanca estaba ilusionada. Sabía que estaba viendo una de las 7 maravillas de mundo. Nos pasamos gran parte del viaje explicándole esto de las maravillas y de lo afortunada que era pudiendo ver una de ellas a su corta edad.PINPINEsa misma noche conocimos a un conductor de tuc-tuc que nos llevó al restaurante, pactamos con él una tarifa para que nos viniera a buscar al día siguiente y nos llevara a todas partes. La verdad que se portó estupendamente con nosotros. Si algún día váis a Agra aún tenemos su contacto. Allí estaba, puntual, a las 6 de la mañana esperándonos a la salida de nuestro hotel. El Taj Mahal había que verlo al amanecer. Pasé una noche de nervios, sin apenas dormir por la ilusión de verlo de cerca y hacer muchas muchas fotos. Y sobre todo rezando para que se despejara el día y brillara el sol.PINPINLa entrada era de lo más sencilla, más bien parecía la cola de cualquier parque de atracciones. Después de sacar los tickets esa misma mañana desde las taquillas y pasar un control de seguridad por fin habíamos entrado. Por cierto, había muchos monos y blanca estaba entusiasmada a pesar del madrugón.PINPINPINPINPINLa cara de contentos tras pasar la gran puerta de entrada a los jardines del Taj Mahal también tenía que capturarla.PINY a lo lejos así se veía sobre las 7:30 de la mañana…PINPINTuvimos mucha suerte porque el día parecía muchísimo más despejado que el día anterior, a medida que el sol se dejaba ver más, la luz se volvía intensa y el cielo más azul…PINPINPINY como no, los tres queríamos nuestros selfies…PINPINPINPINPINPINPINPINPINPINPINPINEl interior del Taj no era nada sorprendente, de hecho me pareció muy oscuro y pequeño en contraste con los exteriores. Pero contando que el interior se diseñó para albergar una tumba, no puedo pedir más. Se construyó por amor entre los años 1631 y 1654 para enterrar a Mumtaz Mahal, la esposa favorita del emperador musulmán Shah Jahan. Es increíble como este monumento de mármol blanco refleja la luz de sol creando diferentes tonos según la hora del día.PINPINPINAdmirar de cerca este mausoleo fue inolvidable, su luz y su color son únicos. Las piezas blancas de mármol fueron trasladadas desde la región de Rajastán por más de mil elefantes que recorrieron casi 300 kilómetros hasta traerlas a Agra. ¿Os lo podéis imaginar? Utilizaron varios tipos de piedras preciosas para realizar los grabados en formas florales y geométricas e hicieron falta más de veinte mil obreros para su construcción… Este emperador quiso demostrar lo mucho que amaba a su difunta esposa. Tanto que, cuenta la leyenda, mandó cortar la mano derecha a todos los albañiles para asegurarse que nunca jamás pudieran reproducir su obra. Esto da “miedito”, quiero pensar que es solo un mito…PINPINPINPINPINPINPINUno parece estar inmerso dentro de un cuadro estando a los pies del Taj Mahal…PINPINPINPINPINPINNo sé si notáis lo contenta que estaba…PINPINPINPINPINPINPINAl salir por la puerta principal enmarqué esta vista difícil de olvidar…PINPINPINPINA pesar de la cantidad de personas que había visitando el monumento, salí contenta porque pude hacer muchas fotografías. Salimos de allí alrededor de las 9:30 de la mañana y directos nos fuimos a desayunar. Después de desayunar nos esperaba otra visita. La del Fuerte de Agra.

PINPINPINEl bullicio se percibía en todas las calles, era un desfile de color en movimiento. Todo, absolutamente todo me parecía de foto. Así que en nuestro camino del restaurante al fuerte de Agra no pude parar de hacer fotos.
PINPINPINPINPINPINPINPINPINPINPINSinceramente, después de ver la maravilla del Taj Mahal no sabía que el Fuerte Rojo de Agra me fuera a impresionar tanto. Tampoco sabía que desde el año 1983 está considerado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que es la fortaleza más importante de la India. Así que si viajáis a Agra, es una visita obligada. Es un gran complejo que encierra en su interior un impresionante conjunto de palacios y edificios señoriales.
PINPINPINPINPINPINBlanca vio una ardilla y no tardó en acercarse un hombre que enseguida se la colocó en la mano para que le diera de comer, pasó un rato muy divertido.PINPINPINPINPINPINPINPINPINPINPINPINDesde uno de los palacios se podía ver el Taj Mahal, el emperador que lo mandó construir estuvo encarcelado sus últimos ocho años de vida y desde su celda podía contemplarlo a lo lejos.PINPINPINPINPINPINPINPINPINPINPINEl conductor nos vino a buscar para ir a comer, esta vez decidimos ir a comer al buffet de un hotel 5 estrellas, nos dimos un festín por un precio muy asequible y luego nos fuimos al hotel a descansar. Nos esperaba una tarde emocionante, la idea era volver al mismo sitio donde habíamos estado el día anterior, viendo la puesta de sol delante del Taj Mahal. El día estaba despejado y tenía ganas de ver como iba a brillar el sol esa tarde. De camino seguí haciendo fotos de la gente, de la multitud de coches mientras estábamos atascados en el tráfico, vendedores ambulantes, vacas, monos, cabras, niños jugando por las calles. Un auténtico caos controlado que hacía que fuera imposible aburrirse, incluso recorriendo distancias largas siempre había algo que observar.PINPINPINPINPINPINPINMe reservo para el próximo post las fotos de la puesta de sol en el Taj Mahal. Nuestra culminación de nuestras mini vacaciones. Espero que os haya gustado.

Share to:FacebookPinterestEmailtweetinicio

Your email is never published or shared. Required fields are marked *

*

*